domingo, 3 de marzo de 2024

El salto de Benito Zambrano

 El salto

Tremendamente necesaria la tercera película vista hoy en este intenso domingo de cine y críticas. El salto es una cinta con un fuerte compromiso y calado social. Una temática áspera sobre las dificultades que atraviesan los africanos que tratan de saltar la valla en Melilla y su odisea hasta llegar desde sus lejanos países de origen. Está basada en una novela de un chico de Burkina Faso en la qué contó sus experiencias hasta llegar a la falsamente creída tierra de las oportunidades.

No estoy seguro si se puede denominar como un docudrama, pero está rodada con tal realismo que parece un documental y no una película de ficción. Se pasa mal pero quiero destacar que Zambrano no abusa de lo desagradable, algo de agradecer.

La mayor dificultad fue hacerla creíble, según Zambrano que vive en Lavapiés, un barrio multicultural en Madrid. 

Una vez los expulsan,  habiendo podido llevar a cabo el salto unos meses o años antes, no pueden volver a España entre 3 y 10 años. Pero los inmigrantes lo vuelven a intentar una y otra vez porque su única meta es vivir en España. Quieren mejorar sus existencias igual que los españoles en los años 60 emigraban a Suiza o Alemania buscando prosperar, imposible no mencionar aquella 1 franco, 14 pesetas, también vista en este festival. 

Lo más difícil fue encontrar actores negros en España. Dieron con Moussa Sylla, su talentoso protagonista en Francia y tuvo que aprender el poco español que habla en El salto, ya que está prácticamente rodada en francés. También fue difícil encontrar especialistas de color. 

La valla la construyeron en Madrid exactamente igual que las que hay en Melilla. Hay exactamente 4. Una tras otra con fosos entre ellos. Al cruzar la primera, les esperan los policías marroquíes que los golpean como si fuesen perros. Tras cruzar las tres restantes, son los policías españoles los que repiten tales actos violentos y brutales. Algunos lo consiguen pero muchos se quedan en el camino. En el reparto destacan las actrices Viky Peña y Vicenta Ndongo. 

Tratamos demasiado bien a las mujeres de Clara Bilbao

 Tratamos

En el segundo día del 27 Festival de Málaga he podido ver Tratamos demasiado bien a las mujeres. Se agradece una mirada con humor negro hacia la guerra civil. Recuerda al punto canalla de Tarantino y su grandiosa Malditos bastardos. Tenía cero expectativas y me temía otra historia más sobre la guerra civil española. Pero todo lo contrario. Dirige Clara Bilbao, directora novel con 30 años de experiencia como directora de vestuario a sus espaldas. Excelente reparto comandado por Carmen Machi en el papel de Remedios, una novia esperpéntica y sangrienta; Antonio de la Torre, un divertido Julián Villagran y un puñado de actores masculinos entre los que destaca de forma especial la Machi. Tiene una única localización, una estafeta de correos, donde transcurre el 90% del metraje en una producción con 4 millones de presupuesto. Me gustó que no hay malos malísimos ni buenos muy buenos como en otras historias sobre nuestra guerra.

Basada en una novela de 1971 escrita por el autor francés Raymond Queneau de título Siempre tratamos bien a las mujeres. 

3 ⭐ de 5.

Menudas piezas de Nacho G. Velilla

Esta mañana en el 27 Festival de Málaga he podido ver una de las peores películas vistas recientemente. Una película fallida de principio a fin. No funciona ni un guión lleno de topicazos, con grupo de malotes que incluye a un chino y uno de color, aprendiendo a jugar al ajedrez y venciendo campeonatos de España (spoiler). O cantando Hoy puede ser un gran  día de Serrat. Una Alexandra Jiménez histriónica, un personaje insoportable y egocéntrico. un Francesc Orella que habla más que actúa. Padre e hija, tercos y orgullosos que se manejan a base de coces. Pero peleas y sentimientos paternofiliales de cartón piedra. Cine con mera vocación comercial que congregará en las salas, entre otros, a garrulos como los estudiantes protagonistas, posibles futuros participantes de Gran Hermano. Gran coincidencia que produce Telecinco Cinema. Un horror cero inspirador.

Sólo se salvan unos planos luminosos de una Zaragoza preciosa,  y una escenas de improvisación de rap muy ocurrentes. Y la divertida secuencia inicial en el colegio de niños pijos. El hecho de que la historia este basada en hechos reales a estás alturas de la crítica me parece casi irrelevante.

1 ⭐ de 5. 


lunes, 26 de febrero de 2024

May December de Todd Haynes

Este viernes se ha estrenado May december, (Secretos de un escándalo) la última película de Todd Haynes. Una original propuesta sobre la relación entre una actriz (Natalie Portman) que se entrevista con la mujer (Julianne Moore) en la que se basa su próxima película, sobre unos hechos acontecidos 20 años atrás.  Elizabeth, la actriz interpretada por una lánguida y poco expresiva Portman, que me recordó quizás para mal, a su galardonado trabajo de Cisne negro (2010), pasará un tiempo con la familia para entender mejor a su personaje. Elizabeth no genera ni simpatía ni buenos sentimientos en el espectador, desconocemos si tiene buenas intenciones o más bien un interés morboso por descubrir secretos sobre aquello que sucedió veinte años atrás. Omitiré lo que pasó para no hacer spoiler. 

La música no es original, sino que usa parcialmente el maravilloso score que Michel Legran compuso para El mensajero (1971) y se basa en ella para componer. algo nuevo. Me parece demasiado dramática para una historia en la que no pasa gran cosa que acompañe a tal magnífica composición del premiado autor de bandas sonoras de cintas como Los paragüas de Cherburgo o Yentl. 

Hay varias escenas que me gustaron especialmente de este drama psicológico. A destacar una en la que la madre del personaje interpretado por Charles Melton, el marido de Grace, le cuenta cosas sobre ésta a Elizabeth,  mientras observan a la pareja desde una distancia, abrazados en una actitud muy cariñosa. U otra donde las dos se miran en un espejo mientras Grace le explica a Elizabeth el tipo de maquillaje que usa para pasar después a maquillar la mayor a la más joven. Muy sensual. La cámara está situada donde estaría el espejo. Visualmente muy bella, con estas dos actrices compartiendo plano. Y también me llamo la atención la fragilidad e ingenuidad del personaje de Grace.  


Sin tener nada de la usurpación de la personalidad que tenía Mujer soltera blanca busca (1992) en la historia de May December, sí hay una especie de usurpación virtual un algo perturbador que es difícil describir con palabras.  En resumen me ha parecido una cinta irregular, con un buen punto de partida pero que no acaba de convencerme para darle una nota alta. 3 estrellas sobre 5. 

Nota sobre el título; es un termino popular que empezó a utilizarse a final de los años 30 para referirse a una pareja en la que existe una gran disparidad de edad. 

sábado, 20 de enero de 2024

El club del odio, de Beth de Araujo

Hace unos meses tuve la oportunidad de ver en Filmin,  El club del odio, que toca un tema desgraciadamente siempre de actualidad, y más aún en los últimos tiempos con el ascenso al poder de la ultra derecha en países, como Polonia, o Italia, por decir algunos. Hablo de la xenofobia.  

La historia trata sobre la creación de una asociación para defender la raza aria. Todo se inicia con la reunión de un grupo de mujeres blancas, heterosexuales y de un nivel socioeconómico medio, a las que les molesta la simple existencia de otras mujeres no americanas que tienen derecho a ayudas o a trabajos en su entorno. 
Al principio de la cinta, hay una escena donde Emily, la profesora protagonista del filme, le pide a uno de sus alumnos de unos 8 años que le recrimine a la limpiadora de origen no norteamericano por estar fregando el suelo del exterior de la escuela porque alguien podría resbalarse y hacerse daño, y ya desde el inicio se percibe una maldad malsana en esa mujer, de apariencia dulce y apacible. Todo pura fachada.
La particularidad de El club del odio, una cinta opresiva, fascinante y escalofriante a partes iguales. es que todo sucede en tiempo real y está rodada en un solo plano secuencia de 91 minutos. La película te engancha desde el principio y ya no puedes dejar de mirar hasta el último fotograma; debo admitir que en algunos momentos se pasa francamente mal, pero esa era la premisa de la directora, causar incomodidad en el espectador, y claro que lo consigue. 
El club del odio habla de lo dramáticamente fácil que resulta pasar de un discurso racista a los actos violentos. La directora, hija de madre chino americana y padre brasileño, utiliza con inteligencia el fuera de campo, aunque en algún momento pueda parecer un error de filmación. 


El reparto lo componen un puñado de actrices desconocidas como Estefanie Estés, Olivia Ducardi, Eleanore Pienta o Dana Millican. El título en inglés (Soft & quiet) es menos explícito que el traducido al español y por una vez me quedo con el elegido en castellano. Como particularidad os contaré que El club del odio se rodó en tan solo 4 días.  
La imagen elegida para el post, es el apple pie  casero con la cruz esvástica que lleva  una de las protagonistas a la merienda del inicio de la película. 
La directora se basó en experiencias propias o que había escuchado e investigó sobre las mujeres del Ku Klux Klan encontrando el hastag #tradlife. Mujeres que tras la máscara de familia tradicional, esconden y promueven un discurso racista. Mujeres muy populares en las redes sociales, con miles de seguidores y que incluso escriben libros. Para echarse a temblar. 


domingo, 26 de noviembre de 2023

The whale, de Daren Aronofsky

Un profesor de literatura da clases de escritura por video conferencia a un grupo de estudiantes, les dice que su cámara está rota por lo que no puede mostrar su rostro, en realidad no lo hace porque padece obesidad mórbida y se avergüenza de su imagen. Charlie, interpretado magistralmente por Brendan Fraser, realmente tiene el aspecto de una ballena, una ballena varada en su pequeño apartamento, una ballena con alma de niño perdido, una ballena arponeada por el desamor, la culpa, la pérdida, el abandono, la incomprensión y un inmenso vacío que llena con la comida compulsivamente.

Charlie tiene una hija, Ellie, interpretada por Sadie Sink, a la que quiere recuperar después de años distanciados, cuando lo visita, se cruzan las miradas tiernas y conciliadoras de Charlie, con las de ira de su hija que vive envuelta en un torbellino de emociones fuera de control.

Liz, interpretado por Hong Chau, es su única amiga, lo cuida con cariño, se involucra en su cuidado de forma excepcional para ser solo una amiga, cosas del guion que no voy a desvelar.

Thomas, interpretado por Ty Simpkins, es un joven que aparece un día en casa de Charlie como un misionero que va por las casas con el predicamento de su Nueva Vida, intenta convencer a Charlie de que su religión le dará la salvación. Oculta un gran secreto que no puedo desvelar.

Mary, interpretado por Samantha Morton, es la ex mujer de Charlie, quien lo visita un día y entre ellos surgen los reproches, pero también rescoldo de ternura, residuos del amor de los años de convivencia que tuvieron.

Hay breves apariciones de un repartidor de pizza, Dan, que deja el pedido y recoge su dinero en el porche, pero que siempre pregunta si está todo bien y es ese interés el que hace sonreír y sorprender a Charlie.

Sin duda alguna una gran película en la que cada uno puede verse identificado en algún aspecto o tal vez no, y pase a ser una buena película más, para mí ha sido un gran escaparate donde mostrar las debilidades del ser humano y cuando ese escaparate se apagó quedaron encendidas esas cuatro importantes y maravillosas palabras… AMOR.

Victoria Eugenia Gómez Sánchez

domingo, 29 de octubre de 2023

Los asesinos de la luna, de Martin Scorsese

 Llevaba muchos meses sin ir al cine, y aunque parezca mentira, cuando uno pierde el hábito para ciertos placeres, como este que me ocupa, cuesta retomarlo. Pero ayer era un dia especial, no sólo porque me disponía a ver una película en pantalla grande, sino porque iba a deleitarme con la última del gran Scorsese. Debo admitir no haber visto más de 3 de sus cintas en el cine, pero Los asesinos de la luna se ha estrenado con una aureola de gran película, o la película del año, si me apuras. 

La historia arranca con un plano general de unos indios enterrando un objeto en una llanura inmensa en la que solo se ve campo. En un momento dado comienza a salir de la tierra una especie de geiser de petroleo y entonces contemplamos a los indios danzando bajo esa lluvia negra en slowmotion en una escena muy plástica y muy bella. Preciosa. 


La trama de la película gira alrededor de los indios Osage, unos indios que poseían aquellas tierras en las que se encontró el oro negro y que los hizo extremadamente ricos. Yo solo tenia la idea de los indios semivestidos con taparrabos y plumas en la cabeza,  de los western que solo había visto en mi niñez y adolescencia, pero nunca los había contemplado retratados así, vestidos como el resto de los mortales y en una ciudad moderna del medio oeste, 

El argumento gira alrededor de los asesinatos de una serie de estos indios Osage, que se van sucediendo durante toda la trama y desde los primeros cinco minutos. Al inicio de la película el personaje de Ernest (Dicaprio) empieza a trabajar para su tío como chófer, y recoge a Molly( Lily Gladstone) en la estación de ferrocarril para llevarla a su casa. Molly junto a sus 3 hermanas y su madre, son algunos de los personajes principales sobre los que pivota toda la trama. 

Está formidablemente contada, es un puro gozo disfrutar de una historia bien narrada, que ni se hace larga ni aburre en ningún momento, en sus doscientos minutos de metraje. De Niro y Dicaprio están soberbios, con el descubrimiento de Lily Gladstone en el papel de Molly. No sé si a lo que voy a decir ahora se le puede calificar de spoiler, pero me pregunto si el personaje de Ernest tiene alguna discapacidad mental o simplemente es tonto de remate. Pero según va avanzando la trama, uno llega a concluir que es más bien lo segundo. Es un personaje simple, sin mucho doblez con el que me costó empatizar. Sobre el personaje de Rey, interpretado por un De Niro realmente avejentado, es complicado dar mi opinión,  solo mencionaré que me recuerda a otros gansters vistos en la filmografía de Scorsese.  

Cuando uno habla de Scorsese, se sube el propio listón de la crítica a elaborar, pero ni yo soy un crítico experto ni especializado en su tipo de cine, entonces es difícil tratar los temas recurrentes en su filmografía, pero si quiero destacar que Los asesinos de la luna podría catalogarse dentro de una película de mafia, (a mob movie) pues hay unas características comunes con una violencia y unos asesinatos muy de ese tipo de cine, con la única particularidad que los fallecidos son Indios. 

En el reparto, hay la friolera de 50 actores y actrices con papeles pequeños que dan fuerza a una trama muy bien construida. Hay una escena que se me hizo especialmente dura y de la que no puedo hablar. Ni es sangrienta ni desagradable para la vista. Es más bien todo lo que hay detrás de esa escena que me resultó claustrofóbica y asfixiante y que solo el lector avezado que haya visto la película, tal vez pueda adivinar, aunque no le será nada fácil.  

Mi sentimiento al salir de la sala fue de devastación. Salí bastante afectado. Directo a tomar el tren de cercanias de regreso a casa. Solo pude intercambiar unas frases con algunas personas en la salida, sobre lo dura que había sido la película. Ahora unas 14 horas después de su visionado, puedo dar fé de que he tenido la suerte de haber gozado de Los asesinos de la luna, como debe verse este tipo de películas, sin distracciones de ningún tipo y en silencio total. 

Hay un plano cenital de unos indios tocando un gran tambor, todos alrededor del mismo. La cámara se va alejando hacia arriba y vemos danzando a un grupo amplio de otros indios alrededor de ese tambor. Caminando y bailando todos alrededor de ese tambor. Precioso plano. 

Algunos hablan que esta podría ser su última película como director, pero espero que se equivoquen. 

miércoles, 16 de agosto de 2023

Regreso a Hope Gap de William Nicholson

 Hace más de un año pude ver una bella película en el Cineclub Más Madera, pero la crítica se quedó olvidada en el bloc de notas. Aprovecho el estío para retomar mis reviews, sobre todo gracias a un nuevo seguidor del antiguo Twitter, que yo seguiré llamando así por ahora, que me preguntó amablemente por qué no había escrito nada desde marzo. La respuesta es fácil: falta de constancia y dedicación para escribir las críticas de las últimas películas que he visto, entre ellas la de The Fabelmans.


Regreso a Hope Gap es una historia dramática con la que conecté desde los primeros planos en los que se muestra la relación de un matrimonio cuyos cónyuges tienen caracteres antagónicos y muy marcados. Muy al principio de la película, hay una escena que me cautivó, cuando el esposo, un hombre de carácter dócil y aparentemente indolente (interpretado por un poderoso Bill Nighty) llega a su casa del trabajo. Su esposa, una mujer directa y con un punto agresivo, le pide que le ponga un té. El marido se acerca a cogerle la taza con el té frío e inacabado y ahí hay una conversación sobre la costumbre de su mujer de no acabar las cosas. 

Regreso a Hope Gap nos cuenta el final de un matrimonio que lleva décadas en un largo declive, y el espectador descubre justo al principio de la cinta, que el marido ha decidido dejarla. Pero en esta ruptura no están solos, tendrán un testigo muy importante que es el hijo de ambos, y que descubre atónito que su padre ha decidido separarse de su madre. La historia está repleta de líneas brillantes,  dardos en forma de palabras que se lanzan ambos cónyuges, en un excelente guion, a la par que duro. Conecté muy bien con los tres personajes desde el principio y debo admitir que se pasa mal durante la proyección y más aún si el espectador es empático como el que escribe estas líneas. Las conversaciones del hijo con sus padres destilan mucha verdad y autenticidad. 

Annette Bening está soberbia en un papel que se hace odiar gran parte del metraje. Primero la odias, luego la compadeces y por último haces estas dos cosas a partes iguales. Josh O´Connor, que interpreta al hijo me pareció muy creíble y su interpretación naturalista me resultó conmovedora. Tengo pendiente otra cinta suya,  Tierra de dios, de la que hablaré cuando la vea. 

En conclusión, Regreso a Hope Gap es una película que te hace reflexionar sobre quienes somos, a dónde vamos y cómo nos relacionamos con los demás. 

Muy, muy recomendable.

viernes, 17 de marzo de 2023

20.000 especies de abejas de Estíbaliz Urresola

Tras su paso por la Berlinale, por fin llego la esperada 20.000 especies de abejas. 

Cuenta la historia de Aitor, un niño de 8 años al que algunos de su familia llaman Coco pero que prefiere llamarse Lucía. 

Ane, interpretada por la siempre convincente Patricia López Arnáiz, viaja al pueblo de su madre con sus tres hijos, dos varones y una niña, para pasar unos días. Allí con la presencia de su madre, y en especial, de su tía Lourdes,  apicultora que trabaja con las abejas con propósitos medicinales, que será el catalizador para que la verdadera naturaleza de esa niña vaya brotando, floreciendo. Es preciosa la relación de Lourdes con la niña. Y entrañable y estrecha la relación de Lourdes con su sobrina Ane. 

El guión, con múltiples capas y matices ofrece una historia bien compleja. La colmena es un trasunto de la familia. Las abejas eran un animal sagrado en las antiguas baladas vascas, y la metáfora es más que interesante. Sobre la diversidad que tiene una colmena, la misma que hay entre nosotros, los humanos.  Estíbaliz huye de las etiquetas en su propuesta, lo trans es una palabra más usada por los adultos. Los niños que transitan esos caminos son simplemente eso, niños o niñas. Urresola ofrece un estilo naturalista que recuerda a Carla Simon y su premiada Verano 1993. La película sin ser coral, tiene muchas obreras, algunos zánganos y una reina espectacular interpretada por Sofía Otero, que nos regala un personaje con una madurez impresionante, tiene una mirada y una fuerza descomunal que te atrapa desde los primeros fotogramas.  Fue merecedora del premio a la mejor interpretación en la pasada Berlinale. El pero se lo ponemos a que la película tarda un poco en arrancar, pero consigue transmitir e interesar con todo lo que cuenta. 

La historia surgió a raiz del suicidio en 2018 de un menor trans de 16 años en el País Vasco que no encajaba en un sistema rígido. Estíbaliz se puso en contacto con familias que estaban transitando por estas vivencias con sus hijos o hijas, y desde ahí empezó a darle forma al guión.

Sofía que es una niña muy alegre y expresiva como vimos al recoger el premio en Berlín, apareció al principio del casting de casi 500 niñas, pero no fue hasta casi el final cuando Estíbaliz decidió hacerle una prueba específica para el personaje de Coco. 


lunes, 13 de marzo de 2023

Una vida no tan simple de Félix Viscarret

Una vida no tan simple de Félix Viscarret me ha parecido una propuesta diferente, muy inspiradora e inspirada.

Un guión muy bien escrito y desarrollado basado en 4 pilares....dos amigos arquitectos, Isaías y Nico, que comparten despacho, la mujer de Isaías, Ainhoa y la mamá, Sonia con la que coincide Isaías en el parque infantil. 

Desde luego que no es tan simple ser padre y arquitecto con un despacho sin proyectos y tener que ocuparte de cuidar de tus hijos pequeños, llevarlos al cole y al parque mientras tu mujer, profesora universitaria, es la aparentemente triunfadora del matrimonio. No es tan simple llevar una vida de padre de familia que se ocupa de los hijos y al que le cuesta admitir el fracaso, apesar de haber ganado un prestigioso premio cuando era más joven. Recuerda las dificultades de ser padre como en Kramer contra Kramer, aunque allí la relación de pareja era totalmente distinta. 

Todo funciona a la perfección. La excelente música, parece diseñada para una película sobre arquitectos. La fotografía gris está muy conseguida. Muy divertido el video de Jerónimo Rascafrías, el arquitecto cool de las redes sociales, interpretado por un genial Julián Villagran. La mujer es de esas que se visten por los pies y cuya estabilidad no pondría en peligro por una infidelidad puntual. Esparbé, también metido a productor, y García están enormes, soberbios. Olaya Caldera y Ana Polvorosa también. Un reparto con excelencia. La ciudad de Bilbao se ve preciosa. Un magnífico trabajo de dirección que estoy seguro figurará en el Palmarés. 

Se agradece la ausencia de lugares comunes, la inteligencia del guión y del plantel de buenos actores francamente bien dirigidos. Viscarret confiesa que se inspiró cuando vivió una experiencia parecida tras ganar la Biznaga por Bajo las estrellas en Málaga y después tener hijos y verse consagrado a ellos y alejado de su profesión. Una profunda reflexión sobre una crisis profesional, personal, existencial y generacional. Casi nada.  

Lo autobiográfico siempre enriquece porque se habla de lo vivido. Preciosa la escena en la que se sinceran Isaías y Sonia. Realmente la película me ha conmovido.

domingo, 12 de marzo de 2023

Els encantats de Elena Trapé

Els encantats, cuarta película en competición del Festival de Málaga, historia sobre la búsqueda de una treintañera que se siente muy perdida. Se ha separado hace poco de su pareja y la pelicula se abre con una escena despidiendose de su hija pequeña cuando se la lleva su ex en su custodia compartida. Antist, un pueblo idílico en la montaña, resulta ser el refugio que elige Irene, que anda inmersa en un letargo que puede resultar desconcertante a ratos. 

Elena eligió planos muy largos, a veces uno siente que está viendo un docudrama.  

Tuve una sensación de que no pasa res. Pero claro que pasan muchas cosas, y ahí radica la riqueza del cine de Elena Trapé, vidas cotidanas en las que lo pequeño se hace el leitmotiv.

Trapé triunfó hace unos años con Las distancias de la que ya hablé en el blog elogiando un gran trabajo de dirección y actoral.

Esta nueva propuesta, de aparente sencillez, es lenta pero no aburre aunque quizas le faltaría un poco más de conflicto al personaje principal.

sábado, 11 de marzo de 2023

Pedro, de Liora Spliff Diablovstozky

Hoy hemos podido ver en el Festival de Málaga el portentoso trabajo sobre el artista iconoclasta mexicano Pedro Frideberg. Un arduo trabajo que le llevo 10 años a su creadora y directora. Es un trabajo minucioso y construido con mil detalles que crean un perfil poliédrico de un artista de enorme proyección tanto en su México natal como en el extranjero. Liora debía rodar un cortometraje como proyecto universitario y eligió la figura de Pedro para llevarlo a cabo. Es muy llamativo que éste sea el primer documental sobre la figura de este excepcional creador de las famosas manos sillas pero es que nunca permitió que lo grabasen. Pedro es una persona nada tecnológica pero tiene 3 gatos llamados Wikipedia, Internet y Netflix. Muy gracioso pues no sabe lo que son esas tres palabras, sólo las ha oído alguna vez. Es un personaje muy simpático y entrañable. El documental tiene numerosos momentos cómicos y no sólo es divertido sino entretenidísimo. Liora logró forjar una amistad con el artista surrealista, mostrándonos su impresionante obra. El documental incluye en el montaje algunas cartas manuscritas que escribió a Pedro durante el largo proceso de filmaciones. El estreno internacional ha sido hoy en Málaga, y le auguro desde aquí algún reconocimiento en el Palmarés. 

Tregua (s) de Mario Hernández

La empecé con cero expectativas, bueno bajo cero.  Inicio flojo que te hace temer que vaya a transcurrir toda la película en la habitación del Hotel Ac de Málaga.  Afortunadamente no es así. Diálogos se van haciendo más complejos, más profundos. Buena química entre Bruna y Salva, a pesar de la poca aparente conexión inicial. Unos amantes que se encuentran una vez al año para darse una tregua en su relaciones respectivas de pareja. Precisamente esas treguas les dá, a ambos personajes, aire para continuar con sus cónyuges. Interpretaciones con bastante frescura y naturalidad. Dos actores con estilos muy diferentes, él andaluz, ella catalana, pero que se complementan con acierto. El guión se va retroalimentando y creciendo según avanza la historia. Mucho diálogo en una cinta que funcionaría genial en teatro. Tregua(s) está coproducida, entre otros, por el propio Reina. 

El espectador se va a sentir identificado fácilmente con los protagonistas. Habla de temas universales como el amor, los celos o la infidelidad desde distintos puntos de vista. Cusí, que ya nos fascinó en Verano 1993, participa con tres películas en esta edición. 

Escribo esta crítica mientras tomo unas tapas en el mítico Cortijo de Pepe. 

Y a las 16 nueva proyección.

Matria de Álvaro Gago

Matria, basada en un cortometraje premiado en Sundance, cuenta la historia de Ramona, un nombre que me trae a la memoria a otra gallega inmortal, la Ramona de Mar Adentro. María Vázquez, poderosa y magnética,  crea el personaje de una mujer dura con una vida sacrificada que trabaja en una fábrica conservera. Una mujer electrizante que fascina, fuma compulsivamente, se queja, busca trabajo para poder ayudar a su hija que vive con su novio y con la que tiene una relación cariñosa y tosca a la vez, pero más lo segundo. Abundan las pinceladas grises en lugar de los más comunes blancos o negros.  Álvaro Gago en su ópera prima ofrece un retrato de unas vidas difíciles, con realismo y sin dulcificar. Desde los primeros planos la historia engancha y atrapa.

Es la primera película a competición del Festival y viene precedida por la buena acogida en la pasada Berlinale. Justo al inicio de la rueda de prensa, el equipo fue recibido con una ovación cerrada muy emocionante. Huele a Biznaga para su protagonista.