lunes, 17 de febrero de 2020

And then we danced, de Levan Akin


 
 
A mí, personalmente me ha cautivado And then we danced. De forma ordenada y limpia, la película va adentrándose en el conflicto. Comienza mostrando el entorno donde se desarrolla la historia; el país, Georgia, el barrio donde vive el protagonista, su familia, su trabajo y la compañía en la que baila, que representa el folklore del país, donde el bailarín se identifica con lo varonil y la bailarina con la virginidad y la pureza. El protagonista, Levan Gelbakhiani, tiene un físico que cautiva a la cámara, además de sus extraordinarias dotes de bailarín, es su expresión gestual, sus ojos, sus labios y sus manos, el único diálogo, a veces, que tiene la película para expresar los conflictos de un joven bailarín, que quiere triunfar en la danza, a pesar de todos los obstáculos con los que convive, en una familia de pocos recursos y en una sociedad donde la homosexualidad no está aceptada.

 
Luce la maestría del director, Levan Akin, en las escenas en las que el protagonista se enamora, las miradas, el coqueteo, la lucha por disimular, momentos llenos de sonrisas, ternura, felicidad, escenas en la que la pasión emociona.
Otro momento espectacular de la película es la danza final, la coreografía pasea por la ira del bailarín, por el enfado con la sociedad en la que vive y que está representada magníficamente por los dos directores de la compañía de baile, pasando por los momentos de dolor físico, y culmina con la exaltación de su homosexualidad donde convierte los pasos de baile en las alas que le harán volar a su verdadero ser, como persona y como bailarín.

Primera colaboración de Tony Grande

jueves, 2 de enero de 2020

Luce de Julios Onah

Comienzo el recién iniciado 2020 hablando de Luce, una cinta aun no estrenada en las salas españolas, que se pudo ver en el Festival de Sundance y que he podido visionar en una plataforma de pago por visión.
No había oído absolutamente nada de Luce. Me llamo la atención el cartel, con los rostros de los cuatro protagonistas de la historia. Unos padres, Naomi Watts y Tim Roth, su hijo adoptivo Kelvin Harrison Jr. y su profesora del instituto Octavia Spencer. También me sedujo la historia. Antes de contaros el argumento, una anécdota; cuando busco LUCE en Google para encontrar el cartel, me salen decenas de fotos de otra película con título parecido (Lucy) y de su protagonista, Scarlet Johansson. Eso demuestra que en España aun apenas se ha generado información de esta nueva película cuya fecha de estreno está prevista para el 29 de enero.

Han pasado diez años desde que Amy y Peter Edgar adoptasen un niño procedente de la guerra de Eritrea, donde tuvo lugar una guerra civil. Luce Edgar (Kelvin Harrison Jr.) se ha convertido en un estudiante modelo al que todo el mundo adora dentro de su comunidad en Arlington, Virginia. Una de sus profesoras, Harriet Wilson, está convencida de que Luce se convertirá en un símbolo de la excelencia negra, un referente para sus compañeros y para la gente que le rodea. Sin embargo, a Harriet le produce una gran inquietud el descubrir que Luce defiende la violencia en determinados escenarios políticos en una de sus redacciones, en la que elige la voz del provocativo filósofo, psiquiatra y revolucionario Frantz Fanon para hacer eco de sus ideas sobre la necesidad de la violencia en la lucha contra el colonialismo. Harriet cita a Amy Edgar para comentarle sobre la redacción y sobre algo que ha descubierto en la taquilla de su hijo.
 
La película, basada en la obra de teatro del mismo título de JC LEE, empieza con un travelling hacia una taquilla que acaba en un primer plano, justo en el momento en que se abre la taquilla, unas manos depositan dentro de la misma una bolsa de papel marrón y se cierra la puerta. Luce atrapa tu atención durante todo el metraje;  es una película absorbente e inquietante,  a ratos incómoda, y que permanentemente te va lanzando preguntas sin respuesta ¿Soy como esperan que sea? ¿Seré lo suficientemente brillante en mis estudios como esperan de mi?
 

Unos brillantes diálogos entre los padres y el chico, abren la caja de la desconfianza que va creando un ambiente hostil en el hogar. ¿Es el chico lo que parece? ¿O esconde una violencia latente? La magnífica banda sonora contribuye a crear ese tono desasosegante de la película.
Harriet tiene una hermana con problemas (no mencionaré de qué tipo) que le da una profundidad poliédrica a su personaje, a quien le gusta elegir a ciertos alumnos con los que ejemplificar actitudes basadas en estereotipos. Algo que molesta a Luce.
 
Aunque la película está bien resuelta  y deja que el espectador tome sus propias conclusiones respecto a ciertas preguntas sin respuesta planteadas en la cinta, deja algunos cabos sueltos para mi gusto. Un muy buen reparto encabezado por Kelvin Harrison Jr. que compone un personaje ambiguo, con una profundidad sobresaliente,  lleno de matices y de claroscuros, y que recogerá buenas críticas a buen seguro. Y para terminar os lanzaré yo una pregunta. ¿A qué político os recuerda el protagonista de Luce

viernes, 6 de diciembre de 2019

Un atardeder en la Toscana, de Jacek Borcuch

Esta tarde he podido disfrutar una película polaca muy interesante. Advierto que se trata de una rareza, de esas que amas u odias, pero que no admite termino medio. Su título " Un atardecer en la toscana" es un título engañoso que no tiene nada que ver con el original "Dolce fine giornata" algo así como "Un buen final del dia". La historia tiene lugar en la Toscana italiana. Yo tuve la fortuna de no saber nada del argumento. Solo que la protagonista es una poeta ganadora del Nobel que vive en Italia, gracias a eso, la película me fue sorprendiendo de principio a fin. Llegar virgen a la sala de cine, sin saber nada de la película, a veces es la mejor forma de enfrentarse a una nueva historia.
Al finalizar la proyección leí la info completa, que incluyen semanalmente los compañeros del Cine Club Mas Madera en su programa, que llevan casi 30 años ofreciendo cine de calidad todos los jueves a las 21 horas en la Casa de la Cultura de Arroyo de la Miel. Ya que en Benalmádena no tenemos cines propiamente dicho, los jueves al menos, podemos ver buenas películas, muy bien elegidas por este simpático comité de expertos cinéfilos.
 
De la película puedo contar poco porque no quiero hacer spoiler, aunque en realidad, no pasa mucho, como en las películas del director siciliano Luca Guadagnino, director de joyas como Io sono il amore (2009), Burnt by the sun (2015) o la laureada Call me by your name (2017), y puedo afirmar tras haber visto tres de sus últimas películas, que se ha convertido en uno de mis directores favoritos. En "Un atardecer en la Toscana" al igual que en el cine de Guadagnino suceden cosas cotidianas pero la narración tiene un estilo propio que nos gusta bastante, aunque debo reconocer que la historia es lenta y puede aburrir a más de uno.
María Linde, que tiene un affaire con un joven egipcio que regenta un hotel, en un discurso de agradecimiento tras otorgarle un premio que rechaza,  pronuncia unas palabras poco agraciadas que despiertan una ola de críticas. Y a partir de ahí se desarrolla la parte más interesante del filme, que tiene un ritmo lento. No pasan grandes cosas, insisto. Pero habla de problemas tan de nuestros días como los inmigración, los refugiados o el terrorismo, pero de una forma tan sutil que pasan casi desapercibidas. Su personaje interpretado magistralmente por Krystina Janda,  es una mujer fuerte, con unas ideas muy claras y una voluntad inquebrantable, a pesar de los constantes esfuerzos de un entorno que desea hacerla doblegarse.  
 
Un cine refléxivo como este, hacen falta en estos tiempos de radicalismos políticos y sociedades planas y vacuas en las que prima lo superficial y los extremos. Por favor, no se pierdan esta película si tienen la oportunidad de encontrarla en el páramo cultural que es a veces internet.
La secuencia final de la jaula es de esos finales que te sobrecogen y te dejan reflexionando largo rato tras la proyección de la película.
(Rectificada 5 de enero de 2020).

sábado, 23 de marzo de 2019

La banda de Roberto Bueso

La banda de Roberto Bueso es una de las películas que más me ha gustado del Festival de Málaga. Se trata de una comedia dramática deliciosa. Me ha gustado por la historia, por el tono, es clásica en su forma, por el retrato generacional que hace, por una música preciosa (de Vicente Ortiz Gimeno) que me recuerda a las melodías de Anton García Abril, compositor entre otras obras de la bella música de la serie Anillos de Oro.
 
 La película se inicia con un plano de un chico sentado en un banco esperando una audición. De plano general pasamos a un primer plano. Desde ese momento ya conecté con el personaje.
Edu que trabaja como músico en Londres, llega a su pueblo para la boda de su hermano. Llega como aturdido, pero poco a poco va despertando con el contacto de sus viejos amigos, los compañeros de la banda, con su hermano, con la novia de su mejor amigo.
El reparto lo componen algunos actores no profesionales. En el casting buscaban actores con dos premisas, que hablaran valenciano y que fuesen músicos.
Me llamo mucho la atención que en la película no salen móviles, a pesar de transcurrir en la actualidad y eso tiene una razón y es que al director no le gusta nada la tecnología.
La banda habla de muchas cosas, de distintos amores, del amor de madre, del amor de pareja, del amor de hermanos, de que a veces hace falta salir de tu zona de confort para descubrir tu lugar en el mundo. Me encanta una secuencia en la que el hermano le ofrece a Edu un consejo no pedido y éste lo rechaza. Hay algo interesante en esa relación entre los hermanos, que cuando se llevan unos años de diferencia es difícil que haya amistad entre ellos, y en este caso, el hermano mayor hace esfuerzos por acercarse a Edu, por estrechar unos lazos antes de dar ese paso importante de casarse y formar una familia. Esa subtrama está escrita con mucha sensibilidad y con miradas cómplices en las que a veces las palabras no son necesarias.
 
La banda se iba a llamar Retornar a casa, incluso al hacer la búsqueda de la película en google, aparecen noticias del inicio de su rodaje en las que se menciona Retornar a casa, en valenciano.
Un periodista comentó que le parece todo muy valenciano, y coincido con él en una cosa, me parece una historia muy autentica, muy de verdad, muy creíble. Es una historia muy localista pero que funciona perfectamente extrapolándola a cualquier otro lugar.  Gonzalo Fernández, el protagonista, de perfil bajo,  me gustó especialmente, como su personaje va despertando de una especie de letargo, desde que llega de Londres y según avanza la trama va despertando, haciéndose más expresivo, más luminoso, más alegre. 
Roberto Bueso estudió en la Ecam, donde Fernando Mendez Leite ( que se encarga de elegir las películas de la Sección Oficial)  ha sido profesor durante muchos años, y comentó que ya en la escuela, le gustaba mucho el cine francés, la nouvelle vague...y eso se nota viendo su primera película.
Desde aquí le deseo mucha suerte para que consiga algún premio en el Palmarés del Festival.
 
 

martes, 19 de marzo de 2019

El despertar de las hormigas de Antonella Sudasassi Furniss

El despertar de las hormigas es una bella historia sobre Isabel, una buena madre, buena esposa, buena nuera. Cuando su familia política la presiona para tener otro hijo, después de dos hijas, una serie de revelaciones la llevan a enfrentarse consigo misma, con su entorno y su familia. Protagonizada por Daniela Valenciano, es una comproduccion entre Costa Rica y España, con los hermanos Allenda detrás y que se estrenó en la Berlinale.
 
El despertar que se estrenará en julio,  habla de muchas cosas, todas muy interesantes, pero sobre todo de la belleza de lo cotidiano, filmado con sencillez sin ninguna épica y con el ritmo de cierto cine francés. Habla del amor materno que enseñan las madres de generación en generación que es un amor machista, en el que aprenden que siempre deben estar disponibles para los demás aunque ello suponga olvidarse un poco de si mismas. Habla de la mujer como sirvienta permanente del hombre. La directora confesó que eso lo ha mamado en su familia. Por otro lado, el tema del cabello en el filme es una metáfora sobre la feminidad y la belleza. Daniela Valenciano compone un personaje muy rico, complejo que dibuja una paleta con una amplia gama de colores y que me parece desde ya merecedor de la Biznaga a la Mejor interpretación femenina.
El proyecto de la película aúna un largometraje, un corto y un documental. Los cambios no se producen de un dia para otro, van muy despacito. Ese es el verdadero despertar de las hormigas. En Costa Rica estuvieron muchos años sin hacer apenas cine. En la actualidad se hacen unas diez películas al año y la mayoría dirigidas por mujeres.
En la rueda de prensa se reivindicó la importancia de la familia materna a través de incluir el apellido de la madre de la directora en el cartel de la película. Antonella quería rodar su película en un pueblo perdido en el tiempo, donde la mayoría del reparto fue no profesional. Este equipo tuvo un trabajo durante 4 meses  para acostumbrarse a las cámaras. El alcalde del pueblo incluso tiene un pequeño papel. Para el trabajo con las niñas, jugaron mucho con la improvisación para darle frescura y credibilidad. Recuerda a dos películas; a Verano de 1993, vencedora en Málaga hace un par de años; dos historias que comparten un tono, un estilo. Y recuerda mucho a Roma, por esa historia sencilla de una familia normal, aunque allí todo transcurría en una gran ciudad de México, y aquí es en un pequeño pueblo de Costa Rica.

Antes de la quema de Fernando Colomo

En la segunda jornada, Antes de la Quema, una narco-chirigota de Fernando Colomo, un director de dilatada trayectoria, que regresa al Festival donde presento en 1998 su Cuarteto de la Habana. La vida de Quique,  un chirigotero del carnaval de Cádiz da un vuelco cuando comienza a trabajar en el mayor depósito de droga de Andalucía donde se plantea un robo.

Una divertida y fresca comedia protagonizada por Salva Reina, Maggie Civantos, una estupenda Manuela Velasco, Joaquin Nuñez y Manuel Manquiña.  Escrita por el malagueño Javier Jáuregui, es un homenaje a Cádiz y a su personal idiosincrasia, como buena comedia, tiene un trasfondo de dramón.  El rodaje tuvo lugar en Cádiz que funciona como un personaje más. Colomo confesó que la idea inicial era haber encargado el film a un director andaluz, pero ante la falta de uno, se decidió el mismo a tomar las riendas. Reina compone un personaje solvente, demuestra ser un actor que ha ganado fuerza y madurez. Con fardo y a lo loco podría haber sido otro título de la cinta que se rodó en el barrio de La Viña, donde se cruzaban con personas de carne y hueso inspiradores de personajes de ficción. También destacan Manuela Velasco en un personaje romántico que recuerda a la deliciosa Marisa Tomei y Joaquin Núñez que hace de un capo bastante cómico y loco. La película pretendía ser una mezcla entre thriller y comedia, pero sin lugar a dudas pesa más lo segundo.
En la rueda de prensa se habló del tema de los acentos, de la importancia de desencorsetarse para enriquecer la ficción nacional, incluyendo en el cine español personajes con una amplia gama de acentos variados, tales como el gallego o el andaluz, sin tratar siempre de neutralizarlos hacia el castellano más propio del centro de la península. Hubo cierto revuelo cuando una periodista catalana preguntó si había mucha diferencia entre los acentos de Málaga y Cádiz. Ella misma me confesó la que podía haber entre un catalán de Girona o de Barcelona. Tal vez aquí nos cueste más verbalizar las diferencias. Reina que pensaba que en 5 minutos se ensaya una chirigota, se percató del gran trabajo que hay detrás de estas agrupaciones, que necesitan muchos meses de ensayos antes del Carnaval.
 

domingo, 17 de marzo de 2019

Esto no es Berlin de Hari Sama y A pesar de todo de Gabriela Tagliavini

Ver las imágenes de origen

La primera película del dia a las 9 de la mañana me ha parecido un bodrio. En A pesar de todo, todo resulta impostado, nada funciona, el guión está mál escrito y la música metida con calzador, como en las malas películas en las que suenan los violines para resaltar una escena romántica. No me enganchó nada, porque a la historia le falta alma. La historia comienza en Manhattan con un  bello plano de la estatua de la Libertad. La historia va sobre 4 jóvenes hermanas y muy distintas entre si,  que se reencuentran después de un largo tiempo sin verse tras la muerte de su madre, interpretada por Marisa Paredes, y las ya mencionadas hermanas interpretadas por  Amaia Salamanca, Macarena Garcia, Belen Cuesta, divertida y ocurrente, y la siempre interesante Blanca Suarez. Tal vez habría estado mejor un reparto de actrices de distintas generaciones para que el retrato familiar tuviera más credibilidad y más profundidad. Si encima tenemos en cuenta que dos de las actrices nacieron en 1988 entonces podrían haber hecho de gemelas. Solo 4 años de diferencia entre la hermana mayor y la benjamina no nos parece suficiente. Pero qué absurdo todo esto, ¿no? 
Un guión disparatado que podriá haber dado para una divertida comedia, da como resultado una comedia insulsa. El mensaje feminista en la rueda de prensa, película de actrices dirigida por una mujer, vale, sí, y qué? Mejor escribir buenos guiones y rodar historias más creíbles, aunque sean comedias locas. . La caricatura que hace Carlos Bardén de un artista español que habla francés es de risa. Quizás lo más destacable sea una Rossy de Palma en un personaje al que se le adivinan las sorpresas que un guión torpe nos tiene preparadas. Juan Diego interpreta al padre de las niñas. Un hombre loco en un personaje anodino pero cómico. De nuevo se cuela una película muy comercial en la Sección Oficial. De verdad que seria muy de agradecer que en esta sección solo hubiera un cine más de festival y menos comedias con pretensiones de blockbuster.

 
 Resultado de imagen de esto no es berlin


Esto no es Berlin, de Hari Sama, fue todo lo contrario. Avalada por su presentación en Sundance, nos presentan una historia de iniciación en México DF de 1986 con el trasfondo del Mundial de Futbol. Carlos de 17 años no encaja en ningún lugar, ni en su familia, ni con los amigos de la escuela. Pero todo cambia cuando lo invitan a un mítico club clandestino en el que descubre el post punk, las drogas y la libertad sexual.
Según las palabras de su director, se trata de una historia muy  autobiográfica.  Habla de una juventud en ebullición creativa y es una propuesta rompedora, transgresora y original. Es de agradecer  haber tenido al director y a dos de sus actores presentes en la rueda de prensa. El director confesó que al igual que el protagonista, se crio en un ambiente muy conservador, con un padre ausente y una madre triste. Comentó que en la época de la película, llevar tatuajes, aros en la nariz o pelos de colores estaban casi prohibidos. En relación con la famosa movida madrileña, época de esplendor y libertad, en Mexico en cambio, en aquella época todo era represión y oscuridad.

Con otra de sus películas, se llevó el premio a la mejor actriz en aquella interesantisima Sección llamada Territorio Latinoamericano, por lo que se mostró muy contento de regresar a Málaga con una cinta (aun inédita en su país) cuyo estreno está previsto para junio.
Es una cinta politemática en la aparecen lugares alternativos en los que se preparan performances callejeros que tienen mucha fuerza y personalidad; rezuman autenticidad. En los albores del Sida, en la película solo se menciona un par de veces; prefirieron darle protagonismo a otros temas como el arte conceptual como vehículo para la reivindicación y crítica sobre ciertos temas. Hari Sama precisó que   muchos de sus amigos murieron  a causa de dicha enfermedad.
 
Comentó como anécdota, que conoció la historia de unos gemelos cercanos a los 18 años, que recien sacados del instituto, su padre los obligaba a encerrarse a crear, a concebir un cuadro todas las semanas. La película supura arte por todos sus poros. Tarda un poquito en arrancar, pero va enganchando lentamente. Su historia nos parece muy bien contada, tiene un reparto que brilla con luz propia, encabezado por Xabiani Ponce de Leon (Carlos),  Jose Antonio Toledano (el mejor amigo de Carlos), Mauro Sánchez  Navarro (magnético, vitalista, lleno de fuerza y verdad), el propio Hari Sama que interpreta al carismático tío, con el que Carlos tiene una relación cómplice, e incluso incluye a Marina de Tavira, la madre de la aclamada Roma, y a Lumi Cavazos (la querida Tita de Como agua para chocolate) . Desde aquí le auguramos un lugar en el Palmarés de esta edición, aunque siendo la segunda jornada del festival nos parece un poco pronto.

Para terminar el día fui a la gala del Premio Malaga Talent al talentoso Raul Arévalo. Una gala muy divertida de la que hablaremos en otro momento.
Viví una tarde de cine con mi nueva amiga Sofía, desde aquí agradezco sus palabras sobre una de mis últimas críticas. Es la una y veinte de la mañana. Hora de irse a la cama, descansar y recargar las pilas para la segunda jornada del festival.  

sábado, 23 de febrero de 2019

Green book de Peter Farrely

 
Tony Lip (Viggo Mortensen), un italoamericano del Bronx, es contratado como chófer del virtuoso pianista negro Don Shirley (Mahershala Ali), durante una gira de conciertos por el Sur de Estados Unidos, en la que deberá tener presente "The Negro Motorist Green-Book", una guía que indicaba los pocos establecimientos donde los afroamericanos estaban "autorizados".
 
 
Lo que empieza como una estricta relación laboral se va transformando poco a poco en una profunda amistad entre dos personajes antagónicos, uno, rudo, violento y vulgar, y el otro, un afroamericano cultivado, detallista y extraordinariamente sensible.
El título de la película hace referencia al libro que debían usar los negros (aquí prefiero usar esta palabra)  para conocer los alojamientos en los que su presencia estaba autorizada, ya que la gente de color tenia vetada la entrada en multitud de lugares; además en los autobuses tenían asientos reservados "only for coloured" y en determinados alojamientos, solo podían usar unos baños en el exterior habilitados solo para los negros, tal y como se puede ver en una poderosa escena de la película. Incluso recuerdo haber visto en otras películas baños separados por razas.  Desde aquí aprovecho para recomendar el visionado de otra gran película sobre el tema de la segregación "The help" en España se llamó "Criadas y señoras"

El recorrido geográfico, basado en hechos reales,  que Don Shirley y Tony hacen por los estados sureños de la América profunda durante la época de la segregación, con un rico trasfondo social, es paralelo al recorrido vivencial de estos dos hombres con grandes diferencias socioculturales y cuyas vidas confluyen en una conexión intercultural alucinante que hará de catalizador para ambos, y su relación de amistad trascenderá a su color de piel y sexualidad, y dará una lección de humanidad en una película que me ha conmovido especialmente. No me resulta fácil emocionarme en el cine,  y en esta película se me saltaron las lágrimas en varias ocasiones.

 
Sus interpretaciones son magistrales, cada uno en un personaje completamente opuesto al otro y cuyas personalidades parecen destinadas a nunca entenderse. Mortensen está inmenso en la elaboración de su personaje pero Ali es quizás el que más me ha conquistado en un papel que está cosechando premios allá por donde pasa.
La puesta en escena es sencilla, el guion brillante e inteligente, combinando con maestria el drama y la comedia, y las escenas de los conciertos son fabulosas, con todos esos blancos entusiasmados con el arte de Don Shirley, que vivía en Nueva York, sobre el majestuoso Carnegie Hall.
Me ha gustado como van evolucionando las cartas que Tony le envía a su esposa durante los dos meses que está fuera, gracias a la ayuda de Don. Unas cartas pueriles y sin mucho condimento se van trasformando en unas líneas llenas de poesía y romanticismo. Hay algunas escenas para resaltar como la del último concierto en Birminhgam, la actuación en el local de los negros, la dura escena en el YMCA o la de la cena de Nochebuena. Cabe destacar el personaje de la mujer de Tony, lleno de ternura y de pasión, interpretado por Linda Cardellini .
Veremos qué pasa mañana en la ceremonia de los Oscar y si Ali se lleva su segundo premio tras el obtenido hace un par de años por su rudo y duro personaje en Moonlight, de Barry Jenkings.
 

miércoles, 21 de noviembre de 2018

El silencio de otros, de Almudena Carracedo y Robert Bahar

Algunas veces las críticas tardan en llegar, tardan en escribirse. A mi personalmente me gusta empezar a escribirla el mismo día del visionado de la película y continuarla y rematarla al día siguiente, si es que no he podido concluirla de una tacada. 
Pero esta crítica llega en el justo momento cuando acaba de estrenarse en la salas españolas el esperado documental El silencio de otros, un impresionante y riguroso trabajo que toca tres asuntos distintos: la necesidad de buscar y enterrar a nuestros muertos, el robo de niños recién nacidos a jóvenes madres recién paridas durante el franquismo a manos de médicos y monjas, y casos de víctimas directas de torturas, que aun viven. El documental es sobre el presente de los afectados que bucean en el pasado buscando respuestas. 

Deben ser las cuatro menos cuarto de la tarde del domingo 19 de febrero de 2018 cuando escribo estas notas en el cineforum que se produce en la sala tras la proyección por tercera vez en la Berlinale de este prodigioso documental. El público en pie, conmovido y aplaudiendo durante varios minutos me sobrecoje. Imagino entre el público alemanes, gentes de otros paises, tal vez algún español, aparte de Almudena y del que escribe estas líneas ahora. El documental tiene el ritmo del thriller, la fuerza del mejor drama, un ágil montaje y un guión que se basa en las experiencias reales de mucha gente que se despoja del pudor para hablarle a la cámara de lo que sufrió hace muchos años. Más de cuarenta. El documental gustó tanto en el Festival de Berlin que lo premiaron con el Premio del Público. 

El documental se inicia con unos planos de unas  grandes figuras humanas (que sirven para darle forma a un cartel muy llamativo) que se erigieron en homenaje a todas las víctimas fallecidas durante la guerra civil, en un municipio que no recuerdo ahora. Lo que si recuerdo es que esas figuras, una vez levantadas, recibieron unos disparos que dejaron incrustados unos orificios en el hormigón. El artista al verlo, dijo "ahora ya están completas". Sin palabras. Nudo en la garganta. También sobrecoge el testimonio de una señora que debe rondar los ochenta años hablando de la búsqueda del cuerpo de su madre, que debe estar debajo de una carretera, a la que va de vez en cuando a llevar flores.

Cuando El silencio de otros se estrenó en la 68 edición del Festival de Berlin, el documental no tenía fecha de estreno. Ni nada aproximado. A pesar de estar producida por  Pedro Almodovar. 
Almudena creció en una sociedad politizada, la gente le decía que por qué otra vez. Había vivido 12 años en Estados Unidos con Robert, la otra mitad de la dirección que es norteamericano. Allí, a miles de kilómetros, estudiaron sobre España, fueron descubriendo casos que merecían ser investigados. En la prensa española, en la semana de la Berlinale "El mundo" mencionaba 3 obras que participaban en el Festival, como La enfermedad del domingo, de Ramón Salazar, pero no mencionaban The silence of others. Omisión total. De nuevo se hace el silencio. Pero otro tipo de silencio.

Durante el cineforum, rememoraron que en el estreno en la Berlinale, dos días antes de esta proyección, subieron hasta 24 personas al escenario. Equipo de la película y personas que han participado en ella. Seguro que fue muy emocionante. Me hubiera encantado vivirlo.
Almudena nos contó que su hija tiene 7 años, los años que ha estado trabajando en el documental, y nos confesó que se ha perdido muchos momentos de su hija y ha debido sacrificar vivencias en el largo proceso de filmación, que pudieron llevar a cabo con con la ayuda de canguros que la cuidaron durante todo este tiempo. 450 horas de grabación con una sola cámara, 14 meses de montaje durante los cuales tienes que tomar muchas decisiones, sobre lo que se queda dentro y lo que no. Un proceso que debe ser arduo. Sobre la historia de niños robados, sorprende que no haya aun una plataforma creada para investigar los cientos de casos. Nos parece éste, un tema que daría para más de un documental, sobre las vidas de esos niños, ahora adultos, en búsqueda de sus madres biológicas.
El silencio de otros nos parece una obra trágica, monumental, demoleadora. Pero que deja un hueco para la esperanza. Una obra que merece un segundo visionado que se producirá en cuanto se estrene en Málaga el 23 de noviembre. Para mí aquí, en esta película, no se habla de partidos políticos, ni de derechas ni de izquierdas. Hablamos de justicia. Yo me pongo en la piel de cualquiera de esas personas, y desearía poder encontrar y enterrar los restos de mis antepasados. Siento empatía por todos ellos, porque siempre he sentido una necesidad de justicia muy enraizada dentro de mi. Sea el caso que sea, mi naturaleza pide justicia. 
En el documental se habla de " la querella argentina" que pretende desactivar la Ley de Amnistia que se firmó en 1977, al principio de la transición. Se menciona una frase que me parece incontestable, el perdón es individual. La sociedad no puede impartir un perdón que no le corresponde por ti mismo. El estado no puede perdonar por todos.  Los delitos de lesa humanidad no prescriben y ningún estado debería impedir que sean juzgados.
Sentía que tenía una deuda con este brillante y sobrecogedor documental visto hace 9 meses y con Almudena a la que le prometí mi crítica en mi blog de cine. Y ahora, como si hubiese sido un parto, aquí os comparto mi humilde crítica y os lanzo una recomendación de que busquéis el cine más cercano donde proyecten El silencio de otros y vayáis a verlo. Seguro que os hará pensar. Si he conseguido que una sola persona vaya a verlo, habrá merecido la pena esta humilde crítica.


viernes, 16 de noviembre de 2018

Sin fin, de Cesar Esteban y Jose Esteban Alenda

Aprovechando que Sin fin se ha estrenado hace poco y que se mantiene en la cartelera dada la buena acogida que está teniendo, os comparto de nuevo la crítica que escribí durante el pasado Festival de Málaga celebrado en abril.

Pasando el ecuador del certamen malagueño, tuvimos la oportunidad de ver la opera prima de los hermanos Alenda "Sin fin", con María León Javier Rey,  una mezcla de ciencia ficción e historia de amor, aunque destacó más la parte romántica. El argumento puede resultar un poco complicado:  Javier a sus 70 años inventa una máquina del tiempo, y decide viajar con su yo de los 30 hasta el pasado de su yo de los 20 para intentar arreglar la relación que tuvo con María para evitar que ésta se intente quitar la vida en el pasado. Los tiempos pueden resultar un poco liosos porque la trama es un constante ir y venir en el tiempo, y quizás este puede ser el punto negativo de la película. 

A pesar de eso el guión nos pareció interesante. Las interpretaciones de ambos sobresalientes. Distintos cortes de pelo y una barba hacen que el ir y venir en el tiempo no sea confuso. Me pareció especialmente interesante los cambios de registros de ambos personajes, por un lado, en el pasado de los 20, más jóvenes e inocentes, y por otro lado, en el pasado de los 30, más maduros y reflexivos.
El momento en el que los dos jóvenes se conocen en un buho (autobus nocturno) nos parece llena de magia por lo brillante del guión y por unas actuaciones chispeantes. 

La historia, cuya bella fotografía llena de luz es de Ángel Amorós, está basada en su anterior cortometraje "Not the end" cuyos personajes fueron interpretados por los mismos actores. Y queremos destacar una maravillosa banda sonora original de Sergio de la Puente. La película está coproducida por Producciones Transatlánticas, Solita Films y Eladia.

Como referente comentaron en la rueda de prensa posterior a la proyección, la película "Olvídate de mi". Vivieron un rodaje complicado e intenso en pleno verano, que se desarrolló entre Madrid, Conil de la Frontera y el Valle del Guadalhorce (Málaga). Una historia de segundas oportunidades que nos lanza una pregunta, ¿qué estamos dispuestos a hacer por amor? "Sin Fin" que estará distribuida por Filmax aún no tiene fecha de estreno.

Una vez se ha conocido el Palmarés, queremos dar la enhorabuena a Javier Rey por la Biznaga de plata a la Mejor Interpretación.

jueves, 15 de noviembre de 2018

Tu hijo, de Miguel Ángel Vivas

Ayer tuvimos oportunidad de ver uno de los últimos estrenos españoles en la cartelera. El thriler psicológico Tu hijo, una historia sobre un cirujano, interpretado con solvencia y maestría por José Coronado,  cuyo hijo ( Pol Monen) recibe una brutal paliza, a la salida de una discoteca,  que lo deja en coma.

Entonces viendo que la policía se queda de brazos cruzados ante la investigación del caso, decide emprender un viaje a los infiernos buscando justicia y venganza. Tu hijo se presentó en el reciente Festival de Valladolid - Seminci. 


La aparición del dueño de la discoteca por el hospital en el que está ingresado su hijo, aumenta la curiosidad del padre y del espectador por conocer más de una trama que va enganchando lentamente adentrándose en en unos terrenos pantanosos, en un camino sin retorno. 

Nos ha gustado la manera de rodar de Vivas, con abundante plano fuera de foco. Lo que al principio parece una historia intimista sobre una familia normal, en apariencia perfecta, compuesta por el matrimonio (formado por Coronado y la siempre creible Ana Wagener) y dos hijos adolescentes, pero el tono y el género pronto se deslizan hacia el cine negro. La música apenas suena, en una historia sobre la desolación de un padre que busca justicia, pero cuando lo hace, lo hace con la fuerza y la belleza de un saxo solista. Como escenario, la ciudad de Sevilla, que ofrece una luz pocas veces disfrutada en la gran pantalla. 
Tu hijo tiene personalidad, tiene alma. No es un thiller al uso, de esos de víctima de una paliza que queda en coma, que aparecen de vez en cuando en los multicines. Tu hijo habla de la falta de justicia, de la violencia incrustada en nuestra sociedad,  habla de la presencia casi permanente en esa violencia en la que nuestros más jóvenes son continuamente protagonistas con el móvil siempre encendido, a menudo grabando y capturando el momento. También habla de la enorme incomunicación entre padres e hijos, de lo poco que los mayores saben sobre sus menores, en conclusión, del abismo intergeneracional. Vivas habla de todo esto, de una forma desafectada, sin dar un discurso moralista, ni posicionarse en un lado en en otro. 
Un ejercicio contenido que zarandea al espectador y lo deja pensativo a la salida de la sala de cine.