Escribir sobre La bola negra me impone cierto respeto, pues es una película de la que se ha hablado mucho y bien desde que ganó el premio a mejor dirección en el prestigioso Festival de Cannes. Y el premio del publico en el Festival de Toronto. Tenía muchas ganas de verla y ganas de que me gustase y así ha sido. Mis expectativas fueron colmadas.
La película está basada en el relato La piedra oscura de Alberto Conejero y se inspira en la obra de teatro inacabada de Lorca, La bola negra.
La deslumbrante factura visual te deja con la boca abierta, y las tres historias que ocurren alternativamente en tres épocas distintas como son los años 1932, 1937 y 2017, están bien entrelazadas.
La bola negra nos habla de la dificultad de vivir siendo tu mismo en una época en la que la represión lo hacían muy difícil. Esta dificultad se plasma muy bien en la historia entre Sebastián y Rafael., y esa es la verdadera esencia de la película y lo impregna todo.
La recreación de la guerra me pareció soberbia y la fotografía me resultó preciosista con multitud de fotogramas de gran belleza que se han quedado grabados en mi retina. Los Javis han sabido retratar un cine costumbrista con gran oficio y talento. El primer fotograma de la primera escena es una señora lavando a un niño de pocos años en un barreño. Me fascinó, al igual que otros planos o escenas que paso a desgranar:
Uno, el de las monjas en las escaleras.
Dos, la escena en la playa por la noche con los fuegos artificiales y la camioneta.
Tres, la huida de Sebastián hasta llegar a la iglesia en ruinas y la subida a la figura de San Sebastián que es el poster de la película.
Cuatro, la secuencia de la danza me dejó sin aliento. Qué maravilla. Qué barbaridad. Cuánto talento.
Cinco, las secuencias en la nieve.
Y por supuesto qué bonito y sentido el tema La nieve interpretado por Guitarrica de la Fuente.
También me conmovió el homenaje que le rinden a Federico García Lorca y su historia de amor con Rafael Rodriguez Rapún en esas secuencias en blanco y negro.
Tanto Guitarrica de la Fuente como Milo Quifes y Carlos González están muy bien en sus personajes. También destacan Miguel Bernadeau (como Rafael) , Penélope Cruz y la grandiosa Glen Close, que hace un papelito muy pequeño pero lucido.
El personaje de Lola Dueñas no me gustó, pues me pareció como una caricatura sin matices de una yonki. Una mujer cabreada con la vida, con la que ni conecté ni me aportó nada. Otro punto negativo es el metraje que se me hizo un poco largo, pienso que con veinte minutos menos, La bola negra sería aún más redonda.
Las tres historias están muy bien hilvanadas en un montaje prodigioso que te va llevando de una época a la otra sin pestañear.
Comentar que la sala estaba a tope. Gente de todas las edades y un público muy variopinto. Hacía años que no iba un sábado por la tarde y fue como darme un baño de multitudes.
Estamos sin duda ante una obra de cine de autor, algo poco frecuente en las salas y que con toda seguridad, seguirá cosechando premios y reconocimientos allá por donde se estrene. No quiero dejar de comentar que La bola negra será la película española que nos represente en los premios Óscar de 2027 si resulta elegida finalmente. Dado que Netflix va a distribuir la película fuera de España, les auguro otras nominaciones como mejor dirección, mejor canción, mejor película o mejor montaje. Veremos qué pasa.
9 de 10.


