Hoy he podido ver en el 29º Festival de Málaga la coproducción hispano-argentino La mujer de la fila.
A Andrea, mujer de clase media, se le pone su mundo patas arriba cuando detienen a su hijo Gustavo y es encarcelado injustamente, en una potente secuencia que nos avisa de que la historia va en serio. Poco tiempo después empiezan las visitas a su hijo en la cárcel. En la primera de ellas, llega con ínfulas de gran dama y la prisión le pega el primer bofetón de realidad cuando tiene que ponerse la última de "las mujeres de la fila". La historia tiene ritmo y engancha desde el principio pero lo mejor es la verdadera historia en la que se basa, llena de capas y de personajes reales y ficticios que se mezclan creando un interesante rompecabezas.
La película está protagonizada por una soberbia Natalia Oreiro, el debutante Federico Heinrich, en el papel de Gustavo, Amparo Noguera y un cálido Alberto Ammann. La mujer de la fila se posiciona del lado de fuera de la cárcel para que nos adentremos en ese duro universo, enfrentándonos a nuestros prejuicios sociales. Las madres, esposas, abuelas, hijas o hermanas de los presos son estigmatizadas por la sociedad y de eso habla mucho esta conmovedora película.
La mujer de la fila es una película áspera, nos inserta en el duro mundo de las mujeres que acompañan a los hombres presos, tiene mucha fuerza narrativa y visual.
La verdadera Andrea creo ACIFAD, una oenegé dedicada a acompañar a mujeres que tienen algún familiar preso. La mujer de la fila participa en una innovadora campaña de impacto social que busca sensibilizar y canalizar recursos hacia ACIFAD. El espectador que esté interesado en saber más de la película y colaborar en esa campaña puede entrar en la web www.lamujerdelafila.com.
Desde Los mundos de Totó, auguramos algún premio en el palmarés del festival que se dará a conocer mañana sábado.
9 de 10.
Me dan ganas de verla. Si.
ResponderEliminarGracias por la crítica. Creo que es muy bueno acordarnos de esas mujeres y de la dureza de la prisión, no solo para los que están allí sino, sobre todo, para sus familias. Destacando también que suelen ser las mujeres las que, también en estos casos, asumimos el rol de cuidadora.
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